Cómo preparar tu moto para la ITV

La Inspección Técnica de Vehículos es un requisito fundamental para garantizar que una motocicleta cumple con las condiciones mínimas de seguridad y funcionamiento exigidas por la normativa. Sin embargo, muchos propietarios acuden a la inspección sin realizar una revisión previa, aumentando el riesgo de recibir un resultado desfavorable.

Realizar una comprobación básica antes de acudir a la ITV puede ayudarte a detectar posibles defectos y corregirlos con antelación. En este artículo repasaremos los elementos más importantes que debes revisar para afrontar la inspección con mayor tranquilidad y confianza.

Para que tu moto pase la ITV sin problemas, conviene revisar los puntos que más suelen provocar defectos:

  • Luz de cruce y carretera funcionando.
  • Luz de freno (accionando tanto la maneta como el pedal).
  • Intermitentes delanteros y traseros.
  • Luz de matrícula.
  • Testigos obligatorios del cuadro, si los equipa.
  • Deben tener dibujo suficiente (mínimo legal de 1,6 mm en la banda central).
  • Sin cortes, deformaciones ni desgaste irregular.
  • Medidas homologadas para la moto.
  • Comprobar que frenan correctamente.
  • Sin fugas de líquido.
  • Pastillas o zapatas con suficiente material.
  • Horquilla sin pérdidas de aceite.
  • Amortiguadores en buen estado.
  • Dirección suave, sin holguras ni bloqueos.
  • Espejos firmemente sujetos y en buen estado.
  • Matrícula legible, homologada y correctamente fijada.
  • Escape bien sujeto y sin fugas.
  • Si no es el original, debe estar homologado.
  • Evita acudir con el escape manipulado o sin dB-killer si corresponde.
  • Cadena limpia, lubricada y con la tensión correcta.
  • Corona y piñón sin desgaste excesivo.
  • El claxon debe funcionar correctamente.

Lleva:

  • Permiso de circulación.
  • Tarjeta ITV (si procede).
  • Seguro obligatorio en vigor (normalmente lo consultan telemáticamente, pero es recomendable tener los datos a mano).
  • Da una vuelta de 10–15 minutos para que el motor alcance su temperatura normal de funcionamiento.
  • Revisa presiones de neumáticos.
  • Limpia la matrícula y los elementos de iluminación.
  • Bombillas fundidas.
  • Neumáticos gastados o no homologados.
  • Intermitentes defectuosos.
  • Escape no homologado o demasiado ruidoso.
  • Fugas de aceite.
  • Matrícula deteriorada o mal colocada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio